“Ser periodista en México e informar sobre narcotráfico supone pintarte una diana en el pecho”. La frase es de Alfonso Armada, presidente Reporteros Sin Fronteras en España. Nos recibe minutos antes de dar a conocer los resultados del Informe Anual 2017 de esta ONG. Un demoledor estudio que confirma a México como el país del mundo, sin tener una guerra declarada, donde más periodistas fueron asesinados el pasado año por ejercer su profesión. Un reporte que también alerta del impacto negativo que el proceso de independencia en Cataluña está teniendo sobre la libertad de prensa en España.

“Tristemente, México vuelve a estar en los titulares de nuestro informe porque sigue siendo el país, sin estar oficialmente en guerra, donde más periodistas han sido asesinados. El año pasado fueron once. Nos sigue preocupando mucho la impunidad”, señala Alfonso Armada, presidente de RSF, en entrevista con Espacio Méx.

Sólo hay una nación en el mundo donde se registraron más asesinatos de periodistas durante el último año: Siria, país que se desangra desde 2012 por una guerra civil y donde doce informadores fueron asesinados en el mismo periodo.

Cecilio Pineda Birto, Ricardo Monlui, Miroslava Breach, Maximino Rodríguez Palacio, Filiberto Álvarez Landeros, Javier Valdez Cárdenas, Salvador Adame Pardo, Edwin Riviera Paz, Cándido Ríos Vázquez, Edgar Daniel Esqueda Castro y Luis Rubén López Domínguez. Son los nombres y apellidos de los once periodistas víctimas de la violencia en México el pasado año. Al menos en cuatro casos se pudo confirmar que el crimen estuvo relacionado con su actividad periodística. Todos ellos escribían o reportaban sobre corrupción y narcotráfico.

Para RSF se trata de una “violencia intolerable” y un “fracaso absoluto” de las políticas del gobierno mexicano para proteger a los periodistas. Desde el inicio del mandato del presidente, Enrique Peña Nieto, el 1 de diciembre de 2012, un total de 27 periodistas han sido asesinados.

Tras el asesinato de Javier Valdez, el Gobierno se comprometió a crear una serie de instituciones para frenar estos crímenes. No hemos visto pasos concretos, la impunidad sigue siendo la norma en todas las escalas: la judicatura, la policía, el ejército…Ser periodista en México e informar de narcotráfico supone literalmente pintarte una diana en el pecho y la verdad es que lo comprobamos año a año”, dice Armada.

En la clasificación mundial de la libertad de prensa que elabora RSF, México se ubica en el puesto 147 sobre un total de 180 países. Noruega es la nación mejor clasificada, mientras Corea del Norte ocupa el último lugar. Para abandonar el vagón de cola en ese ránking, según RSF, México debe actuar con urgencia y sin descanso en dos frentes: la impunidad y la corrupción.

En América, sólo en Cuba hay menos libertad de prensa que en México 

En México la tarea es descomunal, casi hercúlea, pero creo que las prioridades son dar garantías jurídicas, que los jueces pueda actuar de forma independiente y que los cuerpos de policía actúen también de forma honesta. Acabar con la corrupción en la policía y en la judicatura, creo que es un paso imprescindible”, indica Armada.

Respecto a América Latina, el último informe de RSF destaca los avances registrados en Colombia gracias al proceso de paz y también detecta leves mejorías en Bolivia y Paraguay. Sin embargo, México se sitúa a la cola en la región, por detrás incluso de Venezuela y de los países centroamericanos, como El Salvador, Honduras, Guatemala o Nicaragua, donde también se registran altas tasas de criminalidad.

El único país de toda América Latina que califica peor que México en libertad de prensa es Cuba, por la censura y el control gubernamental sobre los medios de comunicación.

España, en el puesto 29, afectada por el procés catalán

En su Informe Anual 2017, RSF alerta del impacto negativo que ha tenido sobre la libertad de prensa en España (que ocupa la posición 29 en el ránking) el proceso independentista catalán. “Durante todo el año, pero especialmente a lo largo del último trimestre, la crisis catalana ha jugado un papel preponderante en España y la libertad de prensa no ha sido ajena a su impacto. Al contrario, se ha visto muy negativamente afectada”.

En concreto, esta ONG denuncia los “meses negros” que vivió la libertad de prensa en Cataluña a finales de 2017, por el hostigamiento y el ciberacoso a periodistas “no alineados con el llamado ‘procés’” y las agresiones verbales y físicas sufridas por periodistas durante la cobertura del referéndum ilegal del 1 de octubre en la región.

“Los últimos tres meses del 2017 figuran ya entre los más negros de la historia democrática”, indica RSF en su informe. “El conflicto que ha enfrentado durante los últimos años a las fuerzas independentistas catalanas con el gobierno central ha ido pasando una lenta pero constante fractura al periodismo en la región (…) tanto los profesionales de medios catalanes como los enviados especiales a Cataluña vivieron situaciones tan problemáticas como intolerables”.

Como ejemplo, RSF asegura que” las agresiones físicas” y el “hostigamiento sobre el terreno” a periodistas de medios españoles y catalanes, tanto de línea independentista como constitucionalista, se multiplicaron en septiembre y octubre de 2017.

Además, el informe recuerda la problemática del ciberacoso en el conflicto catalán y añade que la organización ya publicó el pasado 28 de septiembre un informe sobre “las presiones que han sufrido, durante los dos últimos años, los periodistas de medios no alineados editorialmente con el llamado ‘procés’».

“En él quedaron patentes los señalamientos realizados por parte del director de Comunicación Exterior de la Generalitat y director de la campaña del partido Junts per Catalunya, así como por otros políticos independentistas. Esta forma de poner al periodista en evidencia y los consiguientes linchamientos en redes sociales han sido una constante en Cataluña, que se ha recrudecido de forma proporcional al conflicto territorial”, indica el reporte.