La corredora rarámuri Yulisa Fuentes Bustillos lleva la tradición de los “pies ligeros” desde la Sierra Tarahumara hasta algunas de las grandes pruebas de ultradistancia. Para ella, correr va mucho más allá del deporte: significa descubrir lugares, conocer personas y mantener un vínculo profundo con la tierra.
MADRID, España.- Originaria de Guachochi, Chihuahua, Yulisa Fuentes Bustillos creció, como tantos rarámuris, caminando y corriendo por los caminos de la Sierra Tarahumara. Hoy, con 27 años, esa forma de vida la ha llevado a participar en ultramaratones dentro y fuera de México y a representar una tradición corredora que despierta admiración en todo el mundo.
En conversación con Espacio Méx, Yulisa habla con naturalidad de carreras de más de 60 kilómetros, de podios, de viajes y de algo que para ella resulta mucho más importante que cualquier clasificación: su vínculo con la tierra por la que corre.
Yulisa, ¿de dónde eres y cuándo empezaste a correr?
Me llamo Yulisa Fuentes Bustillos, tengo 27 años y soy de Guachochi, Chihuahua.
Los rarámuris corremos desde niños. En mi caso, ya empecé a participar en ultramaratones cuando tenía unos 20 o 21 años.
¿Cuál es la distancia más larga que has corrido?
La distancia más larga que he corrido son 63 kilómetros.
¿En qué carreras has tenido la oportunidad de participar?
He participado en el Ultramaratón de los Cañones, en Guachochi; en el Ultramaratón Caballo Blanco, en Urique; y también en carreras en Ciudad Juárez, Puerto Peñasco y Puerto Vallarta.
En 2024 fuimos además a The Speed Project, una carrera que va desde Los Ángeles hasta Las Vegas.
También has participado en una prueba del circuito UTMB.
Sí. Corrí Puerto Vallarta México by UTMB.
Después de tantos kilómetros y tantas carreras, ¿qué es lo que más te gusta de correr?
Me gusta conocer personas y lugares, y también que conozcan y reconozcan a los rarámuris como los “pies ligeros”.
Correr me ha permitido conocer a mucha gente y llegar a lugares diferentes.
Para los rarámuris, correr tiene una dimensión que parece ir mucho más allá del deporte. ¿Qué significa para ti correr en la montaña y en la naturaleza?
Para mí significa mucho. Es como sentir una conexión con la tierra, sentir la tierra en tus pies.
Eso es algo muy bonito.
¿Cuántas veces por semana entrenas?
Yo realmente no entreno como se entiende normalmente un entrenamiento.
En mi pueblo caminamos mucho y esa forma de caminar, de movernos diariamente, es también como entrenar.
¿Hay alguna carrera que recuerdes especialmente?
La que más me ha gustado ha sido The Speed Project, la carrera de Los Ángeles a Las Vegas.
También he conseguido subir al podio en algunas carreras, entre ellas el Ultramaratón de los Cañones y pruebas en Ciudad Juárez.
Correr te ha llevado desde la Sierra Tarahumara hasta lugares muy alejados de Chihuahua. ¿Qué supone poder mostrar fuera de México la cultura rarámuri?
Para mí es importante que nos conozcan, que conozcan a los rarámuris y que sepan quiénes somos.
A través de las carreras podemos conocer a otras personas y también hacer que otras personas nos conozcan a nosotros.
Para terminar, ¿qué mensaje mandarías a quienes están leyendo esta entrevista?
A mi familia quiero mandarle un saludo y decirles que los quiero mucho.
Y a todas las personas les diría que sigan corriendo. Correr es muy bueno para la salud, pero también sirve para seguir conociéndonos y para conectarnos con otras personas.

