En Cataluña tienen su propia tradición navideña  basada en un personaje que convive con Papá Noel y los Reyes Magos, y que también trae regalos a los niños catalanes: el tió de Nadal, «tronco de Navidad», en castellano. Esta celebración se ha hecho más conocida este año gracias al actor Viggo Mortensen.

MADRID, España.- En España, cada comunidad autónoma o región cuenta con sus propias tradiciones que forman parte de su folclore. La magia y la fantasía están mucho más presentes en Navidad, sobre todo para animar la ilusión de los más pequeños. En Cataluña tienen su propia tradición basada en un personaje que convive con Papá Noel y los Reyes Magos y que también trae regalos a los niños catalanes: el tió de Nadal, «tronco de Navidad», en castellano.

Este año el tronco de Navidad catalán se convirtió en un vídeo viral y empezó a conocerse su tradición a nivel internacional. Fue a finales de noviembre, gracias al actor Viggo Mortensen, conocido por su papel de Aragorn en la saga de El Señor de los Anillos. El actor vive en Cataluña desde hace varios años y en su visita al programa The Late Late Show with James Corden explicó en qué consistía esta celebración cuando le preguntaron por tradiciones navideñas españolas.

Origen y evolución del «tió Nadal»

La tradición es propia de la mitología catalana y también lo podemos encontrar en algunas zonas de Aragón y del sur de Francia. Pero es una costumbre muy extendida en la mitología europea con versiones como el tronco de Yule en Reino Unido.

Es una celebración pagana que nunca llegó a estar influida por la tradición cristiana y que celebraba el final del año como el comienzo de una nueva etapa.

Antiguamente el tronco daba calor en las noches de invierno como representación de la naturaleza y de esta estación. Golpeándolo se intentaba liberar el buen tiempo en forma de regalo. Como representación de la luz que aportaba ante el frío, la noche más larga del año ardía hasta consumirse y sus cenizas se esparcían a la mañana siguiente pensando que poseían cualidades protectoras.

Era una fiesta propia de las zonas rurales. Entre los siglos XVIII y XIX comenzó a extenderse por las ciudades, pero no fue hasta los años sesenta del siglo XX cuando el tió Nadal se convirtió en lo que es ahora. El tronco comenzó a decorarse con una cara sonriente y una barretina, sombrero típico catalán. Se coloca en la casas catalanas cubierto por una manta y los niños le golpean con un palo para que suelte o «cague» regalos mágicamente mientras cantan una canción.

Caga tió
ametlles i torró
no caguis arengades
que són massa salades
caga torrons
que són més bons
Caga tió
ametlles i torró
si no vols cagar
et donaré un cop de bastó
Caga tió!

Traducción en castellano:

Caga, tió
almendras y turrón
no cagues arenques
que son demasiado salados
caga turrones
que son más ricos
caga tió
almendras y turrón
si no quieres cagar
te daré un bastonazo

¡Caga, tió!