Un total de 36 artistas españoles unieron sus voces en el concierto ‘México, es que me acuerdo’, en beneficio de los afectados del sismo del 19 de septiembre. 

Madrid.- Cerca de 4.000 asistentes y 36 artistas se dieron cita en el Wizink Center de Madrid en el concierto México, es que me acuerdo. El dinero recaudado se destinará a la construcción de viviendas en las zonas más afectadas por los seísmos que sacudieron a México el pasado mes de septiembre.

Esos terremotos tuvieron en vilo no sólo al país sino al mundo entero, con numerosas víctimas mortales e importantes daños materiales, pero también dieron como respuesta grandes muestras de solidaridad. La última tuvo lugar ayer en una noche de música y unión con el pueblo mexicano.

Les Nits de l’art, organizadores del evento con la colaboración de Los 40 principales, El País y As, demostraron ayer que la solidaridad no entiende de edades ni de géneros musicales. Un total de 36 artistas y cerca de 4.000 asistentes sumaron sus fuerzas en una cita con un fin benéfico. El dinero recaudado se destinará a la Fundación Alfredo Harp Helú, que trabaja en la reconstrucción de viviendas dañadas por los terremotos del pasado año en Oaxaca, Chiapas, Puebla, Morelos y Ciudad de México.

La fuerte unión entre España y México volvió anoche a quedar reflejada. También entre los asistentes este vínculo quedó patente; entre las miles de personas que abarrotaron el recinto, se encontraban diferentes personalidades como la embajadora de México en España, Roberta Lajous Vargas y el Secretario de Estado español de Cooperación Internacional y para Iberoamérica y el Caribe, Fernando García Casas.

Embajadora de México en España, Roberta Lajous Vargas

La música llena el Wizink Center de solidaridad

La predicción de que iba a ser una noche especial se demostró desde el primer momento. Un público más que entregado se unió a cada artista que pisó el escenario para hacer mágica una velada que a pesar de sus casi cuatro horas de duración se hizo corta. Una sola canción por invitado no bastaba a los asistentes que unían sus voces pidiendo una canción más a cada artista.

Los artistas, agradecidos por la gran acogida del evento y al igual que el público totalmente entregados, aprovechaban su actuación para lanzar palabras de aliento y apoyo a México. Rozalen aparecía sobre el escenario para entonar su Girasoles dedicada “a la gente buena del mundo” recalcando la gran hermandad que caracteriza al país latinoamericano. Tras Rozalén vendría Funambulista y, tras su actuación, acompañaría a David Otero al cantar un tema compuesto por ambos. Llegaba así uno de los momentos más especiales de la noche cuando, animados por el intérprete, los asistentes alzaban sus teléfonos para llenar de luz el recinto.

Uno a uno, los 36 intérpretes llenaron el escenario con su música en un concierto en el que tampoco la selección de temas estuvo al margen del motivo de reunión. La cantante de Marlango, Leonor Watling, ataviada con el típico sombrero mexicano arrancaba los aplausos del público cuando aseguró «reímos cuando ríe México y temblamos cuando tiembla» antes de entonar la emblemática ‘El último trago’, canción del compositor mexicano José Alfredo Jiménez. También Jacobo Serra ofreció un tema mexicano, su versión del ya clásico ‘Bésame mucho’ mientras que Rebeca Jiménez puso el toque de ranchera con ‘Tú verás’, tema de su último disco.

La cantante Leonor Watling, de ‘Marlango, cantó ataviada con un sombrero charro. Foto: @wilma_lorenzo

También la poesía tuvo un lugar especial. Al poeta Benjamín Prado, que recitó algunos poemas acompañado por una guitarra, se unió el soneto recitado por Luis Ramiro antes de su actuación. La improvisación la puso Arkano. El rapero español deleitó a los asistentes con rimas improvisadas acompañado por un Marwan pletórico y totalmente entregado al que le une un fuerte vínculo con el país.

Mikel Erentxun, Elefantes y Miguel Ríos fueron otros de los invitados que hicieron vibrar a los asistentes y recordaron con cariño sus actuaciones en México. El intérprete vasco recordó también el terremoto que vivió en primera persona hace unos días en su visita al país latinoamericano.

Cerca de las 12 de la noche y tras casi cuatro horas de concierto, el evento se cerraba con los acordes de ‘Pero sigo siendo el rey’ entonados al unísono por los asistentes e invitados a un evento memorable sirviendo de broche perfecto para una cita muy especial. Y es que como dijo Txetxu Altube antes de su actuación, “estamos muy lejos pero esta noche muy cerca de México”.



Fotos: Rozalén y Leonor Watling.