La mexicana Georgina Gómez Zepeda vive en carne propia la contradicción de haber estudiado carrera y máster en el área de las tecnologías de la información y de practicar la Atención Plena o Mindfulness para mitigar los efectos de una vida dominada por una aceleración provocada por esa tecnología que nos impide disfrutar de cada momento.

MADRID, España.- Hace veinte años llegó a Madrid una ingeniera en comunicaciones de la Universidad de Guadalajara para estudiar un master de Gestión de Proyectos de Sistemas y Telecomunicaciones en la escuela Politécnica de Madrid. Durante el master encontró prácticas en el área de consultoría estratégica de Tecnologías de la Información y, a los cinco meses, le gestionaron el permiso de trabajo y la contrataron, algo que no ocurre con tanta frecuencia.

«Como muchos,  llegué a  España en 1999 con una maleta llena de ilusiones«, dice esta jalisciense que ha alargado su estancia desde entonces y que cuenta su experiencia en esta entrevista.

Por Gonzalo Estrada.

¿A qué te refieres con “instantaneidad” cuando dices que vivimos en una era marcada por ese fenómeno?

Pertenezco a la generación que ha visto la gran carrera de los cambios tecnológicos, y por ello el cambio de forma de vida que esto conlleva. Vivimos en grandes ciudades donde el tiempo para llegar al trabajo, ir a la compra o visitar amigos o lugares se ha triplicado, la comunicación entre personas no es en vivo, lo hacemos a través de un dispositivo aún estando en la misma mesa, se ha perdido el contacto visual entre personas. En esta era de “instantaneidad” queremos todo en el momento, ni siquiera nos damos tiempo de ver toda una serie o película , le damos “adelantar”, “adelantar” para ver el final.

¿Por qué la práctica de Mindfulness?

Desde finales de 2015 me monté y abanderé la difusión de la práctica de la Atención Plena o mejor conocida como Mindfulness, al ver este ritmo de vida. Me cuestioné que debería existir una herramienta fácil de llevar en el bolsillo para poder “vivir” sanos de cuerpo y mente en esta carrera desenfrenada de adelantos tecnológicos, que además se suma el sistema tan poco amigable que hay en las empresas donde nos empleamos o afecta a nuestros negocios si se es autónomo, sistema resguardado por los gobiernos, donde cada día tenemos que ir a buscar nuestro sustento en un entorno “hostil”. Vivimos enfermos del estómago, con contracturas, dolores de cabeza, estados de ansiedad o depresión, esto es el reflejo de la vida que llevamos. Así lo sostiene Mario Alonso Puig, médico español especialista en aparato digestivo que comulga y practica la Atención Plena desde hace décadas. Actualmente se dedica a dar charlas y formación, recomiendo sus videos.

¿Cómo se produjo tu primer contacto en ese mundo?

Mi primer contacto con  Mindfulness fue una charla con mi querido maestro Rafael G. de Silva. Me enamoró tanto que hice el entrenamiento de 8 semanas y después el Master de Consultor de Mindfulness en la Escuela de Desarrollo Transpersonal en el Escorial. Ahí por primera vez el concepto de “dolor humano”.

Vivimos con un “dolor humano” oculto que nos hace arrastrarnos durante la vida que llevamos, esto me sacudió, me sentí identificada o me recordó tantos rostros amargados vistos durante años en mi día a día, oficina, metro, en las calles, en reuniones, cuanto dolor humano hay por todos lados me dije.

¿Cómo te has hecho consultora en el tema? 

El master de Consultor en Mindfulness consiste en un entrenamiento de 2 años. El primer año es un trabajo personal muy fuerte, aplicándote a ti mismo todas las técnicas y el segundo es el entrenamiento para acompañar a otros. Durante estos dos años se te asigna un profesor  como acompañante en tu trabajo personal. Me tocó el responsable de la escuela en México de aquel año. Hacíamos las tutorías por Skype; fue mi guía espiritual con toque mexicano con los pies bien puestos en la vida terrenal. Es un joven acapulqueño que se ríe,  sale con sus amigos o se tira en la playa a beber cerveza, se enamora, cocina, llora, cae como todos y se levanta las veces que sea necesario dándose permiso a vivir cada experiencia.

¿Cómo y dónde estás compartiendo tu formación como consultora?

En paralelo a mi trabajo de consultor estratégico informático tengo mi proyecto personal de impartir talleres y charlas sobre Mindfulness. He impartido desde el 2015 varias charlas y talleres en México y España. Colaboro con la fundación PAS Madrid impartiendo talleres para Personas de Alta Sensibilidad, un término que introdujo en los años 90 del siglo pasado Elaine Aron. Una persona PAS tienen desarrollado de nacimiento la sensibilidad más alta a ruidos, luz, sensaciones caporales por lo que viven en un estado de sobre estimulación continua.

¿Qué es y qué no es Mindfulness?

Me gusta empezar con la frase “voy a desmitificar lo que se vende como “Mindfulness”,  no suelo dar una gran introducción sobre quien lo institucionalizo en el mundo occidental, esto se pude encontrar con el google, mi respuesta y personal punto de vista de acuerdo a mí experiencia. La palabra Mindfulness es una marca registrada que no se encuentra en el diccionario. La creo Jon Kabat Zinn y significa Atención Plena. Practicar Maindfulness no es meditar ni sentarse en la esterilla a respirar y decir ya hice 10 minutos de Mindfulness. No es una religión, ni una secta, aunque sigue preceptos del budismo. No es una moda, sino una práctica milenaria, se ha traído al mundo occidental y moldeado a la vida cotidiana contemporánea, a la vida de las grandes urbes.

Mindfulness es un estilo de vida holístico que abarcar el cuidado del cuerpo y la mente. Se basa en la meditación en la atención en la respiración, conocida también como meditación en silencio o vipassana. Esta práctica no es negociable, es la base de la práctica de la Atención Plena. Quien quiera montarse al tren de la práctica de la atención plena deberá disciplinarse para meditar de “Por vida” lo más continuo que pueda.  Los beneficios de la meditación en silencio están documentados las bases de datos de universidades como la escuela de psiquiatría de Universidad de Massaachusetts, donde Jon Kabat Zinn tiene un centro de estudios de sus beneficios, la Universidad compútense de Madrid.

A la atención plena y aceptación del momento presente, se le conoce como “el aquí y el ahora”. Esto se consigue entrenando paradas conscientes durante el día para cuestionarse como estoy física y emocionalmente y realizar actividades para corregir lo que nos incomode o no sea sano: realizar descansos no estamos acostumbrados a descansar,  corregir posiciones del cuerpo, comida sana (movimiento slow food) que empieza desde que escogemos en el supermercado nuestros alimentos y las formas de cocinarlos, permitirnos llorar, reír, charlar para sacar nuestras emociones y momentos de silencio. ¡Qué miedo le tenemos al silencio!

Y si se quiere ir más allá de la práctica de la pura técnica, si se quiere trascender, se  trabajar la parte espiritual que consiste en  entrenan preceptos budistas como la compasión y la empatía, que consiste en ponerse en el lugar del otro; la autocompasión, el amor a uno mismo, que incluye saber decir no y poner límites; se dice que el dolor no es opcional ante una situación, pero el sufrimiento sí. Cada uno decide cuánto tiempo se va estar dando vueltas en el dolor, sufriendo por lo que pasa. Se trabaja la aceptación: acepto lo que me está pasando, es lo que toca vivir. Que no quiere decir que no voy hacer nada para mejorarlo o salir de la zona de confort.

¿Qué beneficios podemos obtener con está practica?

Los beneficios comprobados científicamente de la práctica de la atención plena se pueden ver en los vídeos en YouTube o  leer en los libros de Mario Alonso Puig: Reinventarse, vivir es un asunto urgente, Ahora me toca, son algunos de sus libros.

Entre los beneficios está la resiliencia, que se adquiere la capacidad de sobreponerse en menor tiempo a las emociones que nos contraen y minimizan. Gestionamos mejor los estados de ansiedad y depresión; adquirimos la capacidad de detectar los estados de ansiedad y depresión antes de que se vuelvan una patología, mediante la práctica del silencio, de minutos de respiración consiente se pueden cambiar estos estados cuando se presenten. Redunda en una mayor creatividad y concentración en lo que hacemos, física pura. Si tenemos una mente calmada, que no está run, run, tenemos mayor capacidad para realizar las tareas diarias por que no está ocupada con otras cosas que nos perturben. Gozamos de mejor estado físico. Al realizar escaneos físicos de nuestro estado podemos corregir el cuerpo antes de que se vuelva una contractura.

¿Dónde podemos encontrar más datos sobre tu actividad en tan importante tema?

Mi grano de arena a parte de los talleres es la difusión por medio de mi página de Facebook dedicada a la práctica de  Atención Plena, los invito que la visiten y se unan a los resto de meditación de 21 día: Geo Mindfulnesd.