“Casi siempre traía los pelos parados, lo que dio oportunidad a que alguno de sus compañeros de escuela lo apodara ‘El Viagra’”, cuenta el periodista Francisco Castellanos J. sobre Carlos Sierra Santana. De ahí que apodaran a la familia como Los viagras, un grupo dedicado a los gallos de pelea y luego a la producción de una de las drogas más puras que llegan hasta Estados Unidos. Acaban de detener a dos de sus líderes.

APATZINGÁN, MICHOACÁN, México.- En el marco de la Operación Limpieza en la región de Tierra Caliente, en el estado de Michoacán, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) detuvo a dos líderes de Los Viagra: Daniel Sierra Santana y José Roberto P., apodado El Harry  por indicios de agresión contra agentes investigadores.

En la acción operativa, a los detenidos les quitaron dos fusiles 7.62, conocidos como «cuerno de chivo», así como cargadores y cartuchos útiles, armas de fuego consideradas de uso exclusivo del Ejército.

Ante la Fiscalía Regional fueron presentados los acusados, detenidos después de que dispararan contra agentes ministeriales que participaban en tareas operativas y de investigación. Se investiga la participación de José Roberto P., El Harry en otros hechos delictivos.

Los diez hermanos Sierra Santana, cuyo líder es Nicolás Sierra Santana “El Gordo”, son parte de un conflicto entre carteles por el control de Michoacán y se les señala como uno de los productores de la metanfetamina que se distribuye en California. Se les ha vinculado con La Familia Michoacana, Los Caballeros Templarios y el Cártel Jalisco Nueva Generación.

Los hermanos Sierra Santana infiltraron el movimiento de los grupos de autodefensas protegidos por uno de los ex líderes de este movimiento, Estanislao Beltrán, “Papá Pitufo”.

Posteriormente, se ganaron la confianza del entonces comisionado para la seguridad, Alfredo Castillo Cervantes, quien a su vez los introdujo al cuerpo de la fuerza rural de aquella región, bajo el argumento de que “nadie como ellos conoce el territorio donde se mueven los Caballeros Templarios”.

 

“Los Viagras” son señalados también como quienes controlan el negocio de los narcolaboratorios de la zona de Tierra Caliente del estado y de ser quienes transportan la metanfetamina fuera del estado.

En últimas fechas hicieron alianza con los “H3” para defender la zona de trasiego de droga que el CJNG disputa en tierra caliente y el bajío michoacano.

El más chiquillo de siete hermanos solía peinarse con mucho gel y acomodarse el cabello hacia arriba de tal forma que casi siempre traía los pelos parados, lo que dio oportunidad a que alguno de sus ocurrentes compañeros de escuela le pusiera como sobrenombre “El Viagra”.

Era Carlos Sierra Santana, originario de una pequeña comunidad donde desde muy joven fue un apasionado a las peleas de gallo.

En la familia todos se dedicaban a la crianza de aves de corral, pero particular interés le ponían a los gallos de pelea con la esperanza de que un espolón bien dado les generara buenas ganancias en las apuestas.

Carlos se hizo famoso en el mundo de los palenques a tal grado que, cuando llegaba con sus hermanos al redondel, ya sea con su giro o su colorado bajo el brazo, los jueces de las peleas identificaban a ese partido como Los Viagras.

Así fue como surgió el nombre lleva uno de los presuntos  grupos criminales que opera en Michoacán y que encabezan los mismos hermanos Sierra Santana, quienes han pasado de ser galleros a figurar como una de las principales organizaciones criminales dedicadas a la producción del crystal meth o la metanfemina cristalina que se distribuye desde la frontera de Tijuana hasta el área de la bahía de San Francisco, en California, considerada una de las de mayor pureza en el mercado de las drogas, según informes de inteligencia Militar y de la Policía Federal.