Un avión parte de París a Moscú. El 70% de los pasajeros son aficionados latinoamericanos que asisten al Mundial de Rusia 2018 sin saber que en su interior viaja también la Copa del Mundo. Llega desde tierras lejanas, con colores y cantos variados. Ante una porra de «¡Viva México!», un brasileño responde: «¡Que viva el Chapulín Colorado!».

MOSCÚ, Rusia.-  Un avión parte de París a Moscú.  El 70 % de sus ocupantes son aficionados latinoamericanos que asisten al Mundial de Futbol Rusia 2018.

Entre porras , comentarios y hermandad el vuelo se realiza sin saber que en su interior los aficionados brasileños llevan consigo la Copa del Mundo, que con rapidez atrae a otros aficionados para hacerse una foto o tan sólo tocarla, o un selfie cualquier cosa para alegrar, sobreir, y sentirse cooparticipes de la historia del deporte mundial.

Ante una porra de «¡Viva México!», un brasileño responde: «¡Qué viva el Chapulín Colorado!»

La copa llega a Rusia desde tierras lejanas con colores y cantos variados.

Fotorreportaje de Juan Carlos Rojas.