Conocido como Pepe López, José María López Planelles y su copiloto Borja Rozada se acaban de proclamar campeones absolutos de Rally de España al frente del equipo de Ciotroën. El piloto de 24 años sigue un exigente programa de entrenamientos tanto a nivel físico como mental que pudimos conocer de primera mano en Motor & Sport Institute.

MADRID, España.- Saltos al cajón, correr en velocidad, piernas flexionadas sobre pelotas de goma para hacer fuerza y trabajar el equilibrio forman parte del entrenamiento físico de José María López Planelles, piloto madrileño de rally al que conocen como Pepe López.

Después de estos ejercicios que le indica Pablo Donaire, su preparador, el joven de 24 años pasa a un simulador de carrera con una enorme pantalla. Mientras procura mantener su coche virtual en la pista, Donaire le grita operaciones matemáticas mientras el piloto levanta la mano derecha si el resultado es par o la izquierda si es impar.

Puede descolocar un talante tan serio en una persona tan joven hasta saber que, dentro de unos días, podría proclamarse campeón absoluto de Rally de España tras haber conquistado ya el campeonato en asfalto con su copiloto Borja Rozada, “sus ojos” siempre y en especial cuando llega la niebla y la lluvia.

No le parece un sacrificio haber seguido un camino que lo alejara de los planes típicos de gente de su edad cuando era más joven porque sabía que seguía lo que quería y le apasionaba.

No me considero nadie para dar consejos. Sólo les diría que mantengan la ilusión, que sepan escuchar, que estén pendientes de su sueño, lo cuiden y no lo hagan nunca por obligación.

Comienzos de Pepe López al volante

La historia de Pepe López en cuatro ruedas comienza con la herencia de amor a los coches de su madre y de su padre, piloto y copiloto, y del coche de batería que le regaló su padrino y que ponía a cargar siempre para poder derrapar por el jardín.

Su comienzo temprano en los karts se vio interrumpido por un coche que lo chocó por atrás al final de una recta y se le subió. Como secuelas le quedaron heridas en el cuello y un pavor que no pudo sacudirse hasta que cumplió los catorce años, cuando empezó a competir en serio.

Se reconoce afortunado por haber tenido como manager a su máximo ídolo, Carlos Sáinz, durante dos años, aunque también siente una admiración máxima por Sebastián Ogier, que ganó seis mundiales de rally seguidos.

Para López, lo más difícil esta temporada que dice haber disfrutado mucho asegura haber disfrutado ha sido la incertidumbre del comienzo, cuando tenía todo por demostrar y la ansiedad del comienzo. También los golpes.

En el automovilismo se suele decir que eres tan bueno como tu última carrera. Hay que reponerse de los golpes, levantarse rápido”, dice López al referirse tanto a la recuperación física a golpes como el que sufrió, como la psicológica. Eso explica que centros como Motor & Sport Institute, donde se entrena, cuenten con equipo de psicólogos además de fisioterapeutas.

También considera importante rodearse de gente que aporta cosas positivas y aislarse del ruido exterior para poder volver a construir la armadura, no quedarse temblando, y «trabajar y trabajar«.

Ser campeones de rally de España no pasa todos los días, estamos muy contentos”, dice López . Aunque la próxima temporada está en el aire, afirma que la campaña hecha podría abrir las puertas para una competición internacional.

“Te mentiría si no te dijera que sueño con ser campeón mundial de rally pero no me obsesiona. Es importante no obsesionarse con nada porque la frustración es mayor”, dice este piloto madrileño, con la rivalidad y el prestigio del rally internacional en el horizonte y tras haber corrido ya en Finlandia, Montecarlo y Polonia, y quizá con la vista puesta en Argentina y en el Rally Guanajuato México.

En los tiempos que corren, valga la redundancia, los pilotos se encargan de generar contenido en redes sociales, incluso con un número de posts al mes por contrato con marcas y patrocinadores.

“No creía en ello al principio, pensaba que alguien más debía encargarse, pero eso ha cambiado. Si lo sabes hacer bien es una gran herramienta de comunicación”, dice este joven piloto, concentrado al máximo hasta en sus entrevistas.


Fotos: Carlos Miguélez Monroy