En esta nueva columna de opinión, el ex diplomático y analista Bernardo Graue se dirige a Andrés Manuel López Obrador para “hacer público mi personal juramento como ciudadano libre y demócrata” antes de la toma de posesión del presidente electo el próximo 1 de diciembre.

Por Bernardo Graue Toussaint

Sr Presidente electo López:

El próximo 1 de diciembre de 2018 usted rendirá protesta para asumir el cargo para el cual fue electo el pasado 1 de julio.

En su juramento (señalado en el Art. 87 de nuestra Carta Magna), usted deberá  decir: «Protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de Presidente de la República que el pueblo me ha conferido, mirando en todo por el bien y prosperidad de la Unión, y si así no lo hiciere que la Nación me lo demande«.

Vistos los despropósitos; acciones; ilegalidades; primeras secuelas y actitudes antidemocráticas de usted, su equipo de gobierno y su partido político (desde la elección hasta el día de hoy) he decidido hacer público mi personal juramento como ciudadano libre y demócrata:

– Protesto defender la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen y *hacer uso de todos los medios lícitos con que cuenta un ciudadano para evitar que el Presidente de México y su partido perviertan los contenidos de nuestra Carta Magna para sus particulares intereses políticos y de poder. *

– Protesto defender la división de poderes en México, *frente a las claras intenciones del nuevo Presidente de México de erigirse como el tutor absoluto del Estado. *

– Protesto oponerme a cualquier amnistía a criminales o a delitos de corrupción del pasado. Corresponde a la justicia determinarlo, no a la voluntad personal y selectiva del Presidente de la República. Que quede claro.

– Protesto defender nuestra democracia, nuestras instituciones democráticas y el marco jurídico que regula los procesos electorales en nuestro país, *velando en todo momento por la vigencia permanente del principio de No Reelección para el cargo de Presidente de la República. *

– Protesto no callar cada vez que el Presidente de México se mofe de un mexicano, cada vez que le ponga motes de «fifí», de «prensa vendida» o de «adversario» a quienes disientan de su actuar. El Presidente de la República está obligado a un trato respetuoso hacia la ciudadanía, sin distinción alguna.

– Protesto vigilar permanentemente el comportamiento ético y legal del Presidente de la República; de su familia, de su equipo de gobierno y de su partido político, así como los programas de gobierno, y denunciar puntualmente todos los actos de corrupción; conflictos de intereses o manipulación clientelar que se detecten en su administración.

Protesto alzar la voz cada vez que el Presidente de México mienta a la nación; cada vez que divida a los mexicanos y cada vez que pretenda coartar la libertad de expresión.

– Protesto defender la educación pública, así como su modernización. Sí a la reforma educativa, a la capacitación y a la evaluación de los docentes. No a la educación con fines ideológico-partidistas que pretende el nuevo gobierno.

– Protesto vigilar puntualmente los índices delictivos en México que, a partir del 1 de diciembre, ya no serán «los de Felipe Calderón» ni «los de Enrique Peña Nieto». Serán los del Presidente López, será su absoluta responsabilidad. Protesto exigir al Gobierno de la República la protección total del Estado a las mayorías pacíficas frente al embate de las minorías violentas.

– A partir del 1 de diciembre, protesto vigilar cualquier violación a los Derechos Humanos en mi país y alzar la voz (en todos los foros y medios posibles) ante la vulneración de esos derechos fundamentales.

Protesto vigilar detalladamente el comportamiento de nuestra economía; el nivel del gasto y deuda pública y los compromisos irresponsables que, en su administración, pudieran poner en riesgo la estabilidad financiera del país y la economía personal de todos los mexicanos.

– Protesto defender la autonomía del Banco de México, a fin de que la nueva administración federal no haga uso de nuestras reservas para financiar el programa del gobierno y sus excesos.

-Protesto defender la autonomía de la UNAM y de todas las dependencias igualmente autónomas, a fin de evitar la intervención antidemocrática del gobierno en áreas que no son de su competencia.

– Protesto oponerme a la mal llamada Constitución Moral, que aunque se asegure no será vinculante, tiene fines políticos inaceptables. Sólo en los regímenes totalitarios se pretende gobernar sobre las conciencias, al dictarle a la población el bien y el mal.

– Protesto defender la independencia del Poder Judicial y alzar la voz cada vez que el Presidente pretenda intervenir en la impartición de justicia en México.

– Protesto amar a mi país, como lo he hecho durante 56 años. Protesto cuidarlo. Frente a mí mismo y mi conciencia de ciudadano demócrata y libre, digo:

¡Sí, protesto!

 

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