En su columna semanal, el ex diplomático y analista Bernardo Graue Toussaint escribe sobre la «pesadilla bursátil» desatada por la iniciativa de MORENA para eliminar diversas comisiones bancarias y la posterior rectificación de López Obrador.  «¿No sabía el presidente electo de esta iniciativa? ¿O más bien sí estaba enterado y salió a negarlo después de ver los efectos en los mercados?» 

 

Por Bernardo Graue Toussaint

El anuncio de la absurda e irresponsable iniciativa legislativa -presentada el pasado jueves por MORENA- para eliminar diversas comisiones bancarias, desató una severa pesadilla bursátil durante todo el día, provocando severas pérdidas en el valor de capitalización de los bancos y contagiando a todas las empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores, TODO POR UN MONTO DE 23,945 MILLONES DE DÓLARES. Generó además una depreciación de 20 centavos del peso frente al dólar. Puff.

La tormenta se calmó y estabilizó hasta que el Presidente electo López tuvo que salir -como bombero- a calmar los ánimos y asegurar que la iniciativa ni siquiera estaba discutida en comisiones y que su gobierno no va a realizar modificaciones financieras o fiscales en los primeros tres años.

Por su parte, la Presidente de MORENA, Yeidckol Polevnsky Gurwitz (señora que antaño se llamaba Citlali Ibáñez Camacho y que -por motivos personales- cambió de nombre por uno más «fifí») afirmó que la iniciativa presentada por Ricardo Monreal, líder de los senadores de su propio partido, no es una iniciativa de MORENA. Incluso afirmó que los senadores no consultaron la iniciativa con el partido ni estaba en la agenda legislativa de este instituto político.

El responsable inicial de este desmadre fue el coordinador de la fracción legislativa de MORENA en el Senado, Ricardo Monreal Ávila, quien aseguró -en diversas entrevistas- que la iniciativa que él presentó fue una decisión de los senadores de su partido, porque gozan de esa libertad e independencia legislativa. Peor aún, declaró que no comentaron la propuesta con el Presidente electo López ni con el futuro Secretario de Hacienda, porque es una decisión de un poder autónomo.

Las tres declaraciones parecen los relatos de tres chiflados, que serían inocuas si no fuera porque uno es el Presidente Electo; la segunda es la presidente del partido que ganó las elecciones presidenciales y el tercero es el coordinador parlamentario del partido que, en unos días, asumirá el poder en México. Nada más y nada menos.

Veamos.

Las declaraciones del chiflado 1 de esta historia, es decir, el Presidente electo López, no tienen ni pies ni cabeza. Siendo Ricardo Monreal uno de los personajes más cercanos a AMLO ¿No sabía el Presidente electo de esta iniciativa? Yo no lo creo. ¿O más bien sí estaba enterado y salió a negarlo después de ver los efectos en los mercados? Malo en ambos casos, por donde quiera que se le vea.

Las declaraciones de la chiflada 2, es decir de doña Citlali, perdón, doña Yeidkol Polevnsky, presidente de MORENA, son igualmente absurdas. ¿No sabía la máxima autoridad de ese partido lo que se cocinaba en su fracción parlamentaria del Senado?

Y las afirmaciones del chiflado 3 (el senador Ricardo Monreal) son igualmente increíbles. Según este señor, los senadores de MORENA pueden hacer lo que les venga en gana con el país y no deben poner sus iniciativas a consideración de nadie, porque son «un poder autónomo». Vaya pues.

Mi conclusión es que el Presidente López siguió jugando a mostrar el músculo (antes con los empresarios y ahora con los banqueros) y le salió mal, muy mal, la jugada. Pienso que la presidente de MORENA (como se llame) es una cínica frente a un caso tan delicado que pudo tener consecuencias mayores. Igualmente considero que el líder de los senadores del mismo partido de AMLO es un IRRESPONSABLE que, por lo visto, no tiene maldita idea ni de finanzas ni de economía.

No faltará quien intente justificar los errores del nuevo gobierno como la «curva de aprendizaje». Eso es un despropósito, porque, en los tiempos que corren, jugar con la economía es una irresponsabilidad mayúscula que afecta a todos, incluidos los más pobres, a quienes estos demagogos dicen defender y tutelar.

Tres chiflados en puestos clave bastan para producir una pesadilla. Como todo en la vida, construir toma tiempo; para destruir, bastan pocos segundos. Qué peligro.

graue.cap@gmail.com