Con un gol de Cristiano Ronaldo en el minuto ’97, al convertir un penalti riguroso y muy protestado por la Juventus a cuarenta segundos del final, el Real Madrid se clasificó a semifinales de la Champions League después de rozar el desastre y a pesar de perder (1-3) con el equipo italiano. 

 

MADRID.- Nadie en el Santiago Bernabéu recordaba un partido con tanta tensión. Ni tampoco tanta alegría después de una derrota tan abultada en casa. Porque pesar de la ventaja del partido de ida, el Real Madrid estuvo al borde del precipicio. La Juventus ganaba por 0-3, la eliminatoria se iba a la prórroga y el equipo blanco apuraba lo que parecía ser su último cartucho. Era el minuto 93′ y quedaban solo 40 segundos para el final del tiempo reglamentario.

En una décima de segundo todo cambio. Cristiano ganó un balón por alto a Alex Sandro, la pelota quedó muerta en el área y cuando Lucas Vázquez intentaba llegar a ella, Benatia le derribó. ¿Suficiente para pitar penalti? Cualquiera de los 80 mil madridistas que estaban en el estadio dirían que sí. En la radio, antiguos árbitros (después de ver la repetición en televisión), discrepaban en sus opiniones. Los más tibios lo definieron como «riguroso».  El árbitro Michael Oliver dudó un segundo, pero lo acabó señalando. Y los jugadores de la Juventus montaron en cólera, tanto que un hombre veterano y mesurado como Buffon fue expulsado por sus protestas al colegiado.

Foto: Juan Carlos Rojas

Tantas fueron las protestas de los jugadores italianos, que pasaron más de cuatro minutos hasta que Cristiano Ronaldo lanzó el penalti. Lo convirtió, se quitó la camiseta y lo celebró como si con ese gol ya se hubiese ganado la decimotercera Copa de Europa.

Foto: Juan Carlos Rojas.

No es para menos. Porque el Real Madrid estuvo contra las cuerdas, metido en un huracán que parecía llevarlo al desastre. Había advertido Zidane en la previa que, a pesar del 0-3 de la ida en Turín, la eliminatoria estaba al 50% y que su equipo debía afrontar la vuelta como una final. Poco caso le debieron hacer sus jugadores. Porque el único equipo que salió como un ciclón fue la Juventus. En un minuto y medio, el equipo italiano metió el primero. Centro al segundo palo, que cabeceó el delantero croata Mario Mandzukic.

Foto: Juan Carlos Rojas

Durante los diez minutos siguientes al Real Madrid parecieron temblarle las piernas. La Juventus ganaba todos los balones divididos, llegaba al área y se mostraba sólido atrás, ante una delantera en la que esta vez fue Bale y no Benzema el acompañante de Cristiano. No le salía nada al galés, que tuvo una ocasión mano a mano con Buffon y terminó desperdiciando con un taconazo al lateral de la red). Marcelo atrás parecía completamente dormido, Varane fuera de sitio y Casemiro desaparecido. Por un momento, de la mano de Modric e Isco, el Real Madrid se sacudió la presión y empezó a jugar en el campo de la Juventus.

Fue un espejismo que se rompió en el minuto 37′. De nuevo Mandzukic, de nuevo de cabeza, y de nuevo ganando la espalda a Carvajal en el segundo palo, puso el 0-2 en el marcador.

Foto: Juan Carlos Rojas

Foto: Juan Carlos Rojas

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Con marcador de 0-2 se llegó al descanso. Zidane movió fichas. Quitó a Bale y Casemiro y metió a Asensio y Lucas Vázquez. Pero al Madrid le seguían temblando las piernas ante el empuje de Khedira, Manduzic, Matuidi y Douglas Costa, y la maestría de Pjanic en la dirección del medio campo juventino.

Modric perdía balones impropios de él. Y entonces, en un centro lateral, erró el único que se había mostrado fiable hasta ese momento. Keylor Navas salió sin sentido a por un balón al que no consiguió llegar y que quedó muerto para que Matuidi empatara la eliminatoria a falta de 20 minutos para el final.

Foto: Juan Carlos Rojas

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El gol despertó al Madrid, o quizás volvió conformista a la Juve, que esperó en su área pensando que el correr del reloj les daría la oportunidad de llegar a la prórroga y culminar en el tiempo extra la remontada. Fue en ese momento cuando Marcelo empezó a parecerse a Marcelo.

Foto: Juan Carlos Rojas

Foto: Juan Carlos Rojas.

Y el balón empezó a merodear el área, en esa zona donde Cristiano siempre aparece. Con más corazón que fútbol, el Madrid lo intentaba. Se cumplió el minuto ’90, el ’91, el ’92….hasta que llegó ese minuto ’93 que algunos creen que ya debería ser bordado en el escudo del equipo blanco.

Foto: Juan Carlos Rojas.

Y entonces Lucas Vázquez cayó en el área, Oliver señaló pena máxima, Buffon montó en cólera y vio la roja, Cristiano anotó gol y el Real Madrid se clasificó, de penalti y en el último minuto, para las semifinales de Champions por octava temporada consecutiva.

El campeón retiene la corona. En semis esperan el Bayern, el Liverpool o la Roma. El viernes será el sorteo.