La serie se estrena a nivel mundial el próximo 16 de noviembre. Esta nueva producción explora el origen del Cártel de Guadalajara, la organización que comenzó la actual guerra que sacude México. Pero, ¿cuáles son los hechos reales en los que se basa Narcos: México y quienes los criminales «humanizados» o incluso presentados como héroes?

MADRID, España.-Faltan dos días para el estreno de Narcos: México, una de las series de Netflix más esperadas este año. La serie, que hasta ahora había protagonizado Pedro Pascal, abandona Colombia para contar el principio del Cártel de Guadalajara, la organización criminal que originó un clima de terror en México que aún no ha visto su fin.

Varios seguidores de la serie esperaban que este nuevo trabajo fuera una continuación de las “aventuras” del Agente Peña, que tras acabar con los Carteles de Cali y Medellín tendría que enfrentarse a una amenaza más cercana a la frontera de Estados Unidos. Pero Narcos: México ocurre paralela a los crímenes y atrocidades que sacudieron Colombia en las primeras temporadas de la serie, en los orígenes de los cárteles mexicanos.

Desde que comenzó la historia con Pablo Escobar, la serie generó polémicas por «humanizar» el narcotráfico y el crimen organizado, una lacra que sigue generando violencia y muerte. Algunos sostenían que se idealizaba la figura de los narcotraficantes, mientras que los aficionados defendían que se trataba de otro punto de vista o que sólo debía verse como mero entretenimiento. Como en su predecesora colombiana, la plataforma alertará en cada episodio de que la producción se basa en hechos reales, pero que algunos de los que se muestran son ficticios: “cualquier similitud con la realidad es casual y accidental”.

La serie de Netflix se toma varias licencias y crea personajes para que la historia encaje, como Salvador Osuna Nava, director corrupto de un ya caído servicio de inteligencia mexicano. Si embargo, los personajes principales sí están inspirados en los protagonistas del origen del narcotráfico mexicano y conservan sus nombres reales. Pero, ¿cuáles son los hechos en los que se basan y quienes los criminales «humanizados» o incluso presentados como héroes?

El comienzo de una guerra

En 1975 el gobierno mexicano, presidido por Luis Echeverría Álvarez, quemó los campos de marihuana y amapola en los estados de Sinaloa y Durango durante la llamada “Operación Cóndor”. El cartel de Sinaloa, liderado por Pedro Avilés Álvarez y que llevaba traficando con “mota” y heroína desde la década de los cuarenta, decidió trasladar sus operaciones a Guadalajara, Jalisco. La organización comenzó a multiplicar su actividad en el llamado Triángulo Dorado, formado por el territorio entre Sinaloa, Durango y Chihuahua. Con la muerte de Avilés en manos del ejército en 1978, Miguel Ángel Félix Gallardo se coronó como nuevo líder, dando el primer paso a una era de terror que aún azota a México. Gallardo multiplicó la producción y tráfico de marihuana a Estados Unidos y se alió con cárteles colombianos para ser el primer criminal mexicano en enviar cantidades masivas de cocaína al otro lado de la frontera. Hasta el momento, los cárteles mexicanos habían traficado sólo con marihuana y amapola. Las operaciones del sinaloense financiaron el silencio y la colaboración de las autoridades mexicanas pero también pusieron en alerta a la Agencia Estadounidense de Administración para el Control de Drogas (DEA).

La agencia organizó junto al ejército mexicano la “Operación Rancho Búfalo” que destruyó una plantación de 1.000 hectáreas de marihuana en 1984. Como venganza el cártel secuestró, torturó y asesinó al agente infiltrado de la DEA, Enrique Camarena, y al piloto mexicano Alfredo Zavala en 1985.

En respuesta, la DEA preparó el mayor operativo de la agencia hasta la fecha, la “Operación Leyenda”. Ese mismo año fueron detenidos los líderes de la organización y en 1989 la detención de Gallardo puso fin al Cartel de Guadalajara. Pero la caída de este imperio criminal sólo sirvió para que el resto de sus integrantes se dividieran en distintas organizaciones que se ramificaron por todo el país como inicio a la guerra que aún recorre las calles de México. Así creció el nuevo Cartel de Sinaloa, formado por Joaquín Guzmán Loera “El Chapo”, que se convirtió en el nuevo capo del narcotráfico en México.

Personajes reales

Miguel Ángel Felix Gallardo (Diego Luna)

También llamado “El Padrino” o el “Jefe de Jefes”, fue agente de la policía judicial de Sinaloa. Trabajó como escolta de la familia de Leopoldo Sánchez Celis, gobernador del estado en aquella época. Fue elegido por el líder del Cartel de Sinaloa por su capacidad para manipular a las autoridades y con la muerte de Avilés se convirtió en el nuevo líder del cartel, que ya se encontraba en Guadalajara. Bajo su liderazgo la organización criminal pasó del cultivo y tráfico de marihuana a trabajar con la peligrosa cocaína, que multiplicó los beneficios y expandió el poder de Gallardo por todo México. Mediante sobornos y amenazas construyó la imagen de un empresario ganadero, dueño de restaurantes y locales nocturnos que llegó a desempeñar un alto cargo en el desparecido Banco Somex. Cuando fue detenido a finales de los 80, acumulaba una fortuna estimada en cincuenta millones de dólares.

Enrique Camarena (Michael Peña)

“Kiki” Camarena ingresó en la DEA en 1975 tras pasar dos años en el cuerpo de Marines de Estados Unidos. En 1981 fue trasladado a Guadalajara donde se ganó la confianza del cártel hasta lograr infiltrarse por completo en la organización. Tras la “Operación Rancho Búfalo” fue secuestrado el 7 de febrero de 1985 por orden de Felix Gallardo. El rapto se realizó a plena luz del días a manos de dos policías corruptos pagados por “El Padrino”. Camarera fue torturado y golpeado hasta la muerte. Su cadáver fue encontrado el 5 de marzo en un pueblo de Michoacán. A raíz de su asesinato la DEA puso en marcha una operación que acabaría con los crímenes de Gallardo cuatro años después.

Ernesto Fonseca Carrillo (Joaquín Cosío)

“Don Neto” fue uno de los fundadores del cartel de Guadalajara junto a Gallardo. Está emparentado con los miembros del Cártel de Juárez. Tras varias décadas en prisión fue puesto en libertad condicional en 2017, después de pasar un año en arresto domiciliario. En su detención en 1985 llamó la atención de los medios al realizar el gesto de victoria al llegar a los juzgados.

Rafael Caro Quintero (Tenoch Huerta)

Llamado “El Príncipe” fue detenido junto con “Don Neto” en 1985, acusado del asesinato de Camarena. En una entrevista con la revista Proceso en 2016, tras 28 años en prisión, aseguraba que él no cometió el asesinato. Fue localizado gracias a la llamada que recibió de su supuesta pareja, Sara Cristina Cosío Vidaurri Martínez, hija del entonces secretario de Educación del Estado, César Cosío Vidaurri. Aunque el político aseguraba que su hija fue secuestrada, muchos de los presentes en la detención del narco aseguran que la joven declaró su amor por “El Príncipe” cuando éste fue detenido.

Narcos: México se estrena en Netflix a nivel mundial el próximo 16 de noviembre. No queda mucho para descubrir como serán los Félix Gallardo y Kiki Camarena que encontraremos, ni si la historia que narrará la plataforma de streaming tendrá más puntos en común con los hechos reales que licencias tomadas para enganchar al espectador.


Imágenes: Netflix