Una niña en España ha conseguido sobrevivir a la que se conoce como «ameba comecerebros«, un parásito altamente mortal del que se registraron casos en México en los años 70. Nuestra colaboradora Carmen González Rincón nos cuenta qué es, cómo actúa y cómo se puede llegar a tratar la temible Naegleria fowleri

Por Carmen González Rincón

En estos días se dio a conocer la noticia de una niña que ha logrado sobrevivir a la “ameba comecerebros” en Toledo (España), el primer caso registrado en la bibliografía médica en España. Sin embargo, en México se diagnosticó el primer caso a finales de la década de los 70.

El agente que se encuentra detrás de este terrible nombre es la ameba Naegleria fowleri, que suele encontrarse en aguas estancadas como lagos, estanques o piscinas… de todo el mundo. A diferencia de otros patógenos, esta ameba es capaz de soportar los tratamientos de cloro de las piscinas y aguantar temperaturas de 45℃.

Actúa como un parásito cuando alcanza a un huésped, el ser humano. Una vez ha penetrado en el individuo a través de la nariz o el epitelio olfatorio, alcanza el cerebro y las meninges, donde puede llegar a causar necrosis e inflamación que se manifiestan de 5 a 10 días después de su entrada . No hay riesgo si el agua es ingerida y pasa al sistema digestivo, pues en estas condiciones muere. El conjunto de daños que causa se engloban bajo el término meningoencefalitis amebiana primaria, que tiene habitualmente un pronóstico grave, muchas veces con la muerte del huésped. Los efectos no varían en función de la edad, el sexo o la etnia, pero sí se ha visto un mayor número de casos en la población joven por una mayor frecuencia de las actividades acuáticas.

A nivel mundial, el primer caso reportado fue en Adelaida (Australia) en 1965. En México, el primer caso se dio en la década de los ’70. El afectado fue un joven de 16 años, que pudo haberla adquirido tras la práctica de actividades acuáticas en canales de riego en el valle de Mexicali. A día de hoy, no se tienen registros fiables en México y una de las causas es la complicidad del diagnóstico, pues los síntomas y signos que se manifiestan son muy similares a los producidos por las meningitis bacterianas o víricas y, cuando se llega a la identificación de la ameba, es demasiado tarde.

La primera persona que sobrevivió fue un hombre en California en 1978. El segundo caso reportado fue en México en el año 2003, al cual se aplicó un tratamiento muy similar al primero. En la actualidad, el único tratamiento eficaz frente a Naegleria fowleri es un antifúngico, la anfotericina B, en combinación con otro fármacos como el miconazol. Sin embargo, la mortalidad que presentan los afectados es casi del 100% por los daños que causa a las estructuras cerebrales.

Por ello, se hace necesario el desarrollo de un fármaco específico para este parásito. Con esta premisa, la institución pública mexicana CINVESTAV (Centro de Investigación y de Estudios Avanzados) trabaja en el estudio de este agente y en el desarrollo de terapias farmacológicas efectivas.