Llevaba tres semanas vendiendo boletos para la ruta que iba a unir la capital mexicana y la ciudad catalana desde el 31 de octubre. Ahora cancela sus planes. Acusa a España y México de «competencia desleal» en favor de Emirates y amenaza con expandirse a otros mercados.  

MADRID.- Apenas un mes después de anunciar que abriría una nueva ruta directa desde la Ciudad de México a Barcelona, con cuatro vuelos semanales a partir del 31 de octubre, Aeroméxico canceló sus planes e inició un pulso abierto a las autoridades españolas y mexicanas.

A tres semanas de haber iniciado la venta de boletos para la ruta CDMX-Barcelona, en un comunicado, la aerolínea mexicana anunció este miércoles la “suspensión indefinida” del proyecto alegando “competencia desleal” en favor de una compañía de Emiratos Árabes Unidos y, sin citarlo expresamente, alertó al gobierno español que “replanteará sus planes de expansión a otros mercados donde se privilegie la sana competencia entre líneas aéreas”.

El origen del conflicto lo encontramos el pasado 13 de marzo, cuando el Ministerio de Fomento del Gobierno de España autorizó a la compañía Emirates la explotación de la ruta Barcelona-Ciudad de México en conexión con su operación Dubái-Barcelona.

Separadas a más de 14 mil kilómetros de distancia, para poder tener un vuelo diario desde Dubái a la capital mexicana, Emirates necesitaba el aeropuerto del Prat para poder hacer escala en Barcelona.

“Le fueron otorgadas quintas libertades a una aerolínea de los Emiratos Árabes Unidos que le permitirán ofrecer vuelos entre México y España como si se tratara de una aerolínea de nuestro país”, indicó Aeroméxico en su comunicado.

La quinta libertad es un derecho por el que una aerolínea de un tercer país puede transportar pasaje y carga entre otras dos naciones. Solo dos días antes, en una entrevista con el diario catalán La Vanguardia, un directivo de Aeroméxico había afirmado que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) de México había vetado el otorgamiento de quintas libertades a Emirates. Pero la reacción de la aerolínea mexicana, cancelando su vuelo a Barcelona, hace pensar lo contrario y parece que finalmente es la compañía emiratí quien ha ganado la batalla y será quien conecte la ciudad catalana con la Ciudad de México.

En su comunicado Aeroméxico, sin citar expresamente a Emirates, asegura que “la aerolínea en cuestión goza de subsidios y facilidades por parte de su gobierno que constituyen una competencia inequitativa frente al resto de las aerolíneas en la industria”.

Además, la aerolínea mexicana recuerda que otros socios comerciales dentro del TLCAN, como Estados Unidos y Canadá, han adoptado recientemente medidas contra la compañía con sede en Dubái por “prácticas anticompetitivas”.

No estamos de acuerdo con la competencia desleal y subsidiada, que se traducirá en pérdida de empleos mexicanos y debilitará la conectividad de nuestro país. Aeroméxico lamenta esta acción y replanteará sus planes de expansión a otros mercados donde se privilegie la sana competencia entre las líneas aéreas”.