La multinacional mexicana inicia un proceso de reestructuración que incluye el cese de actividad de dos de sus fábricas en Almería y Baleares, donde trabajan unos 200 empleados. Además, anuncia un «proceso de despido colectivo» que afectaría también a otros centros de trabajo. 

MADRID, España.- La filial de Cemex en España anunció el inicio de un proceso de reestructuración que empieza por una reducción de sus estructuras. Esto supondrá el cierre de dos de sus fábricas de cemento, lo que podría dejar sin empleo a las 100 personas que trabajan en cada una de las fábricas, y el inicio de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE).

Con cerca de 1.000 empleados hasta ahora, esta multinacional de la construcción mexicana es la tercera del mundo en la venta de cemento. La empresa comunicó esta semana a los representantes sindicales de las fábricas de Gádor (Almería) y Lloseta (Baleares) su intención de comenzar un proceso de despido colectivo.

Las negociaciones con los afectados comenzarán en el mes de noviembre. También se verán afectados otros centros de trabajo, como determinadas oficinas comerciales y las propias oficinas corporativas centrales, según confirmó la compañía en un comunicado. La empresa no ha informado sobre el número exacto de trabajadores afectados por este ERE.

Cemex ha explicado que esta situación obedece a la nueva regulación europea sobre los derechos de emisión de CO2, que ha afectado a la situación del sector y a las perspectivas de la industria. Este ordenamiento entrará en vigor a partir de 2020.

Desde la multinacional afirman que es “totalmente necesario” que se tomen esta serie de medidas para garantizar la actividad de la empresa en España.