El PSOE de Andalucía acaba de perder su mayoría histórica en las elecciones regionales frente la derecha y la ultraderecha, representada por VOX. Varios mexicanos conversan con Espacio Méx sobre los resultados y los 12 escaños que ha obtenido este partido abiertamente xenófobo.

MADRID, España.-Los votantes en Andalucía han propinado un golpe al Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que había ganado con mayoría todas las elecciones desde que se instauró la autonomía.

Aunque ha conseguido un mayor número de votos, el partido de Susana Díaz ha logrado 33 escaños, lo que coloca a su formación en desventaja frente a los que suman los partidos de derecha: el Partido Popular ha conseguido 26 escaños, Ciudadanos, 21 y el partido de extrema derecha VOX, 12. Esto último ha causado conmoción al ser la primera vez que un partido abiertamente xenófobo consigue esta representación en el Parlamento andaluz.

Varios mexicanos han compartido con Espacio Méx su opinión sobre estos resultados. Aunque no se trate de un gran porcentaje, la irrupción de VOX en la escena andaluza preocupa a algunos.

Políticas xenófobas de VOX

El partido llevaba en su programa propuestas como la derogación de la Ley de Memoria histórica o quitar el cambio de género y el aborto de las intervenciones que cubre la sanidad pública. Quizá lo más polémico del programa se refiere a la inmigración, a la que dedican todo un apartado. Algunos de los puntos que más polémica han generado son:

Deportación de los inmigrantes que estén de forma legal en territorio español pero que hayan reincidido en la comisión de delitos leves o hayan cometido algún delito grave».

– «Cualquier inmigrante que haya entrado ilegalmente en España estará incapacitado, de por vida, a legalizar su situación y por lo tanto a recibir cualquier tipo de ayuda de la administración». A esto lo han llamado «efecto llamada» durante la campaña.

– «Suprimir la institución del arraigo como forma de regular la inmigración ilegal. Revocación de las pasarelas rápidas para adquirir la nacionalidad española».

– «La inmigración se afrontará atendiendo a las necesidades de la economía española y a la capacidad de integración del inmigrante. Se establecerán cuotas de origen privilegiando a las nacionalidades que comparten idioma e importantes
lazos de amistad y cultura con España».

Descontento social como motor de los resultados

La mayoría de mexicanos consultados coinciden en que los resultados son una muestra del cansancio que se extendía en Andalucía por la gestión que había llevado a cabo el PSOE en los últimos años: casos de corrupción, caciquismo y corporativismo, falta de atención a la sanidad y la educación.

Roberto Macías expresa este disgusto. Este mexicano residente en Sevilla ha defendido el voto nulo, una opción que se ha duplicado respecto a las elecciones de 2015, a través de sus redes sociales. Sin embargo, aunque se muestra a favor de un cambio en el panorama político andaluz, a Macías le ha sorprendido el auge de la ultraderecha.

Me preocupa que la opción xenófoba aparezca en el escenario electoral”, afirma este mexicano .

Lourdes Mejía, administrativa sanitaria, coincide en el impacto que genera este partido entre los residentes andaluces. Lleva once años en España y dos años y medios en Jerez, Andalucía.

“Me sorprende simplemente que exista este partido. Pero los resultados son producto del hastío con los partidos tradicionales”, afirma.

Parte de los entrevistados se ha mostrado a favor de que haya un cambio que mejore la situación en Andalucía. Nicolás Rojas, que lleva más de 21 años en Andalucía y es dueño del restaurante mexicano La Catrina, en Sevilla afirma que “siempre son buenos los cambios”.

Pablo Bernal, español con nacionalidad mexicana, estudia un máster en Biodiversidad y Biología de la Conservación en la Universidad de Sevilla. Bernal ve este resultado como una “respuesta del descontento con los nacionalismos regionales”.

«Andalucía no es racista»

Para Bernal este resultado es bastante lógico y un reflejo en España de una tendencia que empieza a surgir en muchos países europeos donde el descontento social se achaca a la inmigración.

Los entrevistados coinciden en que la figura de VOX no significa que exista un racismo generalizado en Andalucía, sino que más bien corresponden más a la desesperación por encontrar una solución a los problemas sociales.

No es preocupante. No creo que vaya a más, por el pasado que en España tenemos con una dictadura. Esta realidad siempre ha estado ahí, pero ahora ha encontrado un partido”, añade.

“Yo no he sentido ese peso de la discriminación al extranjero”, coincide Rojas.