Bajo este nuevo tratado comercial, prácticamente todos los bienes y servicios de la Unión Europea y México quedan libres de aranceles, especialmente en el sector agroalimentario. Ninguna de las partes aclara si se ha resuelto la cuestión sobre el queso manchego. 

MADRID.- Después de casi dos años de intensas negociaciones, México y la Unión Europea (UE) alcanzaron al fin un principio de acuerdo para renovar su tratado de libre comercio. Un pacto clave para ambas partes frente al proteccionismo instalado en Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump .

Los negociadores mexicanos y europeos dieron por cerradas las negociaciones en Bruselas en la noche de este sábado, y tanto el mandatario mexicano, Enrique Peña Nieto, como el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Junker, confirmaron la noticia.

«La modernización de este instrumento amplía nuestros mercados y nos consolida como socios prioritarios de uno de los bloques económicos más relevantes del mundo», indicó el presidente mexicano, en vísperas del inicio de una gira de trabajo que lo llevará a Alemania, Países Bajos y España durante los próximos cuatro días.

Bajo este nuevo tratado comercial, prácticamente todos los bienes y servicios de la Unión Europea y México quedan libres de aranceles, según especificó la Comisión Europea en un comunicado. Esto incluye productos agrícolas como el pollo y los espárragos mexicanos y la producción láctea europea.

Por ejemplo, el tratado recortará los aranceles mexicanos hasta un 20% en quesos europeos como el gorgonzola y el roquefort, al tiempo que establece un aumento de las exportaciones de cerdo procedente de México a la UE.

«México y la UE hemos trabajado para alcanzar un acuerdo beneficioso y mutuo. Lo hemos hecho como socios dispuestos a discutir y defender nuestros intereses, al tiempo que hemos tenido la voluntad de satisfacer las demandas del otro. Con este acuerdo México se une a Canadá, Japón y Singapur en la creciente lista de socios que han querido trabajar con la UE en la defensa de un comercio abierto, justo y fundamentado en reglas», indicó Jean Claude Junker, en una aparente alusión hacia el proteccionismo impulsado por la Administración Trump en Estados Unidos.

Por su parte, la Comisaria europea de Comercio, Cecillia Malmström, dijo que la actualización del acuerdo comercial con México «es un fuerte mensaje para otros socios de que es posible modernizar una relación comercial existente cuando las dos partes comparte una clara creencia en los beneficios de un comercio transparente, libre y justo».

Quedan libres de aranceles…

El acuerdo alcanzado, que renueva el Acuerdo Global UE-México (en vigor desde el año 2000), eliminará los aranceles a productos mexicanos como el jugo de naranja, el atún, la miel, el jarabe de agave, la ovoalbumina, fruta y vegetales, entre otros, según informó la Secretaría de Economía (SE) de México.  «Adicionalmente, se logró proteger productos sensibles como manzanas, duraznos y productos lácteos. Estas acciones representarán beneficios para los consumidores a la vez que promoverán la diversificación de nuestras exportaciones», añadió la SE en un comunicado.

Por su parte, la Comisión Europea precisó que el pilar comercial del nuevo Tratado eliminará los aranceles mexicanos sobre productos europeos como el chocolate (actualmente por encima del 30%), y la pasta (20%). Además, asegura la protección frente a  340 denominaciones de origen geográficas en productos alimentarios y bebidas europeas en México. Entre ellos, el queso Comté de Francia y el São Jorge de Portugal, o el salame Szegedi de Hungría.

Sin embargo, las informaciones difundidas por autoridades mexicanas y europeas no aclararon  si se ha resuelto el polémico tema del queso «manchego». La UE dice que el término solo puede utilizarse para el queso con leche de Oveja producido en la región española de Castilla La Mancha, pero México produce su propio «manchego» fabricado con leche de vaca.

En cualquier caso, el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, también se mostró satisfecho por el acuerdo.

El Gobierno de España ha sido uno de los principales impulsores de la renovación del Tratado de Libre Comercio UE-México, que además de cuestiones comerciales establece aspectos políticos, económicos, técnicos-científicos y de cooperación, así como un compromiso de ambas partes para hacer cumplir los objetivos en materia de cambio climático fijados durante el Acuerdo de París. Entre sus novedades, este nuevo pacto, según informó la Comisión Europea, incluye por primera vez un acuerdo para combatir la corrupción en los sectores público y privado.

El principio de acuerdo alcanzado ayer incluye la mayoría de los más importantes elementos del acuerdo, aunque todavía hay detalles técnicos que deben ser pulidos. Una vez resueltos estos detalles, se concluirá el texto legal definitivo a finales de año y se procederá posteriormente a su aprobación por el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea.