Miles de personas se concentraron frente al Ministerio de Justicia en Madrid en repulsa por la sentencia de nueve años de cárcel que consideran insuficiente por abuso sexual perpetrado por un grupo de cinco hombres conocidos como La Manada. El Gobierno de Navarra y el abogado de la víctima han anunciado que recurrirán la sentencia.

La Fiscalía y las acusaciones particulares y populares pedían de 22 a 25 años de cárcel por agresión sexual, que se diferencia del abuso en el uso de violencia o de intimidación, elementos que, para los jueces, no estuvieron presentes en la madrugada del 7 de julio en Pamplona. Horas después de los hechos, la víctima denunció los abusos que los propios agresores grabaron con sus teléfonos, con los que además intercambiaron entre ellos y con otros grupos mensajes de Whatsapp con tono de hazaña.

Manifestaciones en 18 ciudades españolas, en Bruselas y en Londres

La manifestación, convocada por el Movimiento Feminista en Madrid, tuvo réplica en otras 18 ciudades españolas, así como en Londres, en Bruselas y en otras ciudades europeas. Estaba prevista la lectura de un manifiesto que expresa el sentir del colectivo feminista tras la sentencia de la Audiencia de Navarra. Pero Chelo, militante del Movimiento Feminista, sostiene que «fue imposible».

“Estamos indignadas por esta sentencia machista y misógina dictada por hombres que además nos pone a las mujeres en situación de peligro al sentar un preocupante precedente. Puede además sentar jurisprudencia para casos similares”, afirma Suky, otra militante feminista.

“A las mujeres se nos culpabiliza antes, durante y después de las agresiones que sufrimos”

Sus palabras hacen eco de la indignación de sectores de la sociedad con quienes, desde las redes sociales y desde algunos medios de comunicación han culpabilizado a la víctima por “su estilo de vida”. Han llegado a cuestionar las secuelas psicológicas con el argumento de que la víctima mantiene una “vida normal” como lo refleja el titular que el diario El Español dio a un texto sobre la vida de la víctima meses después de la agresión: La vida «normal» de la chica violada en San Fermín: universidad, viajes y amigas.

En la manifestación se oyeron gritos que repetían «No es abuso, es violación». y se vieron carteles que decían“Hermana, aquí está tu manada”, “Yo sí te creo”, “Sí es violación”, “vergüenza de justicia”. La superioridad en la fuerza física de los cinco agresores puede considerarse como elemento de intimidación y violencia psicológica suficientes como para someter a la víctima y provocar una reacción de parálisis.

Sentencia contra la Manada

El abogado de la víctima y el Gobierno de Navarra, que ejerce de acusación popular, han anunciado que recurrirán la sentencia, que condena a Antonio Manuel Guerrero Escudero, a Jesús Escudero, a José Ángel Prenda, a Alfonso Jesús Cabezuelo y a Ángel Boza a nueve años de prisión por un abuso sexual en donde no hubo consentimiento pero tampoco violencia o intimidación según criterio de los jueces con la excepción de Ricardo Javier González González, que pidió la absolución de los acusados.

Este magistrado cuestionó la credibilidad de la víctima y argumentó que se contradijo numerosas veces. Pero fue más allá al decir que los videos muestran una «innegable expresión relajada, sin asomo de rigidez o tensión».

En su opinión, esto cuestiona cualquier «sentimiento de  temor, asco, repugnancia, rechazo, negativa, desazón, incomodidad». Para él, se trata más de «una desinhibida relación sexual, mantenida entre cinco varones y una mujer, en un entorno sórdido, cutre e inhóspito y en la que ninguno de ellos (tampoco la mujer) muestra el más mínimo signo de pudor, ni ante la exhibición de su cuerpo o sus genitales, ni ante los movimientos, posturas y actitudes que van adoptando».

Por otro lado, el tribunal prohíbe a los agresores acercarse a la víctima a una distancia inferior a los 500 metros y comunicarse con ella durante 15 años. Tras cumplir la condena de cárcel tendrán cinco años de libertad vigilada.

La Fiscalía pedía para los cinco jóvenes sevillanos 22 años de cárcel, de los cuales 18 habrían correspondido a un delito de agresión sexual, dos a un delito contra la intimidad por grabar secuencias del delito y otros dos por el robo del teléfono de la víctima. Han sido absueltos del delito contra la intimidad y sólo Antonio Manuel Guerrero fue condenado por el robo del teléfono que él mismo confesó.

Los videos grabados por ellos mismos durante lo que fue abuso sexual para los jueves y agresión sexual para la víctima, sus familiares y para las personas manifestadas estuvieron entre las principales pruebas materiales que presentaron la fiscalía y las acusaciones particulares y populares. Éstas últimas pedían 25 años de cárcel para los agresores. Los nueve años de condena podrían quedarse en cinco años por buen comportamiento de los agresores. Esto explica la indignación de quienes apoyan a la víctima de Pamplona y a otras que han sufrido y pueden sufrir casos similares.


Fotos: Juan Carlos Rojas y equipo del Movimiento Feminista de Madrid